
Es como si estuviera allí.., La noche cubre todo excepto aquello que se deja bañar por una luna tímida que oculta sus facciones. En las calles y plazas no hay más que risas, bailes y grupos de gente que juegan en círculos. Las parejas que bajo sus disfraces aprovechan para desatar sus pasiones se entrevén bajo la mirada de las antorchas, que iluminan las casas y refuerzan su reflejo en las aguas calmadas de la ciudad de Venecia. ¿Qué hago aquí? Mi mente no encuentra respuesta y se sumerge en esta alegre fiesta de magia, colores y máscaras.
Estuve hace un par de años en Venecia y aunque había demasiada gente y el olor de la ciudad no era el más sensual la impresión que me llevé fue muy satisfactoria. Venecia es una ciudad privilegiada que cuenta con la ayuda de un ente que envuelve todas sus calles y canales en mágicos e íntimos lugares. He estado en pocos museos tan geniales como el del Palacio Ducal y los mosaicos bizantinos de la basílica de San Marcos son tan exquisitos como la plaza que la circunda. Hoy día viajar hasta Italia y visitar un par de lugares como pueden ser Florencia, Pisa, Roma, Venecia o Milán no es ni tan caro ni tan complicado como puede haber sido, y estando todas tan cerca (comparado con Granada y Santiago) mi recomendación es que si habéis ido repitáis y si no habéis ido que os paséis por ahí y descubráis toda su magia.

Pero bueno, hoy quería contaros cómo se hacen las máscaras venecianas y un par de fotos de las que yo tengo, así que vamos a ello.
No sé qué andaba haciendo yo esta mañana cuando me ha picado la curiosidad por saber cómo se hacían estas máscaras. No podía ser muy complicado, pensaba, pero si buscáis fotos por Internet veréis que realmente hay algunas que solo por lo bellas que son no puede ser sencillo hacerlas… Crear cosas con el don de la belleza, excepto en la naturaleza que es innato, suele suponer un esfuerzo extra. He mirado páginas, aquí y allá y he averiguado que hacer la forma es tirando a sencillo, aunque luego lo demás ya depende de tu grado de artista.
Para hacer una máscara veneciana necesitarás arcilla, yeso, papel y cola. Primero haces con arcilla una máscara (que técnicamente tiene que tener una forma casi igual a la que quieres producir), luego viertes el yeso y cuando se seque ya tendrás el molde y así podrás “producir en masa” tu máscara. Para hacer las máscaras necesitas ir pegando pequeños trozos de papel y cola, aunque según dicen los artesanos el tipo de papel, el tipo de cola y su disposición repercute mucho en su futura fortaleza, tacto, etc. Cuando se han endurecido los papeles hay que lijar la máscara hasta conseguir que quede una superficie lisa y sexi. Y así tenemos lo que es el objeto, pero claro, aún no está decorada.

Para decorar las máscaras después de lijar tenemos que ponerle una capa de imprimación (generalmente blanca) para protegerla. Sobre ella tendremos que ir pintando según nos apetezca, podemos ponerle volumen jugando con papeles decorativos o pliegues te telas o similares. Cuando se termina de pintar y de hacer movidas raras se pasa una capa de barniz además si lo que queremos es ponerle “complementos” como telas, plumas o yo-qué-sé-qué pues tocará coserlo o adherirlo de algún modo.
Según dice Leonardo D’Oro, un joven artesano de máscaras, hoy en día dan muchas copias chanas hechas con plásticos y que no son lo mismo (obviamente chinas ^^). Yo supongo que tendré de las chanas, y aun así me gustan mucho. Bueno, no me voy a poner a hacer ninguna, y creo que vosotros tampoco, pero siempre es curioso saber cómo se hacen las cosas… Y a vosotros, ¿os gustan estas caretas de carnaval?.
Sin más, aquí tenéis de nuevo a nuestro modelo más sexy, hoy con ganas de abrazar, y que lleva una máscara veneciana, regalo de mis dos hermanos (primero se fue uno a venecia y me la trajo, y luego se fue otro y me trajo la misma.. Así que tengo dos xDDD ) La otra es la del Fantasma de la Opera que llevaba otro de mis peluches, un mono (el ojo es su boca
). (Mirad estas dos versiones de la canción: clic, clic.
